La sra. Perrone
- OK. - Asenti.
Me entregó el sobre:
- Su turno. Abrí el primero.
Respiré hondo y sentí una ansiedad indescriptible. Lentamente abrí el sello en papel adhesivo, que contenía el nombre del laboratorio. En el interior, una hoja A4, blanca, con letras pequeñas que llegaron a revolver mi mente.
Mis ojos fueron directos al resultado: 99.99% afirmativo. Por supuesto, ya estábamos casi seguros, pero el nuevo comunicado no nos dejaba dudas.
- ¿Y entonces? preguntó, jadeando.
- Sí... Somos hermanos, Seb