- Nadie va a venir al puto baño mientras estemos aquí y lo sabes.
- ¡No puedo creer que hayas cerrado la puerta!
- ¿Por qué crees que vine a este restaurante en el fin del mundo, Bárbara?
Arqueé una ceja, confundida.
- Por tí. Me miró a los ojos, acercándose de nuevo.
- ¿Me sigues, Héctor?
- Un poco... Sólo un poco. Necesito saber si todo está bien, Bárbara. Y que no estás con Sebastian.
- No puedo darte esa garantía.
- ¿Como estas?
- Que no estoy con Sebastian. Lo miré a los ojos.
- ¿Qué quier