- Gracias por la sorpresa. Nos encanta la recepción. - Gracias.
- Yo no lo hice. Acabo de tener la idea.
- ¿Y quién lo hizo? - Estaba curioso.
- Esta persona aquí. – mostró Milena junto a él en la pantalla.
- Milena? Sentí que mi corazón latía más rápido. - Ustedes están...
- Juntos. - Mostró su dedo anular, que tenía un anillo.
- ¡Dios mio! No puede ser.
- Gracias, Cupido. Ella sonrió sinceramente.
- No sabes lo feliz que estoy por ti.
- Y yo por Sebastián tengo una hermana que cambió las cosa