No tuve que dar muchas explicaciones. Cuando me di cuenta, todos se dispersaron, yendo en diferentes direcciones, buscándola, mientras la llamaban por su nombre. Anon tomó el arma de inmediato y vi que él y Héctor salían corriendo del apartamento, revólver en mano.
Fui a la antesala y ni rastro de ella. No puedo explicar exactamente lo que sentí en ese momento, aparte de un miedo abrumador.
Si digo que no me imaginé a Breno y Anya con mi bebé, estaría mintiendo. Fue lo primero que se me vino a