La luz proveniente del exterior hacía que fuera más incómodo estar detrás de mis párpados que a la vez se sentían pesados, un constante hormigueo en los pies me molestaba igual que un leve dolor en mi muñeca derecha.
A lo lejos, una voz femenina se iba acercando y parecía discutir con alguien, aunque no podía escuchar sus respuestas. ¿Dónde mierda estaba? Hice mi mayor esfuerzo para despertarme y después de unos segundos de intentar acostumbrarme a la luz, mi vista se dirigió a la mujer de ante