22. La estrella de la noche
—En realidad fue un empate. Él me habría ganado si hubiesen dejado terminar el combate —aclaró Serena con calma, mirando al ministro.
—¿Un empate? ¿Cómo sucedió eso? —insistió el ministro, molesto. Había dedicado años a convertir a su hijo en el mejor, y que una chica lo igualara era algo difícil de aceptar.
—No fue nada, papá, solo me distraje un momento —respondió Anthony con incomodidad.
—Estoy segura de que así fue. Anthony es sin duda el mejor en la academia —intervino Miel, intentando calm