18. Un nuevo entrenador
Desde el interior del escudo, Anthony escuchaba los impactos incesantes sobre la superficie de diamante. Al principio, confiaba plenamente en la fortaleza de su defensa, pero cuando comenzaron a aparecer pequeños rasguños en el cristal, comprendió que estaba en verdadero peligro. Serena tenía razón: si sus esquirlas alcanzaban la velocidad suficiente, podrían romperlo. Aun así, él también tenía su as bajo la manga: podía regenerar su escudo cada vez que se deteriorara.
—Muy bien, alto chicos. Es