Mundo ficciónIniciar sesiónSalí de la habitación a toda prisa pues sería largo el camino. No alcancé a ver a Babs o a Jessi, debían estar dormidas aún.
No tenía idea de lo intenso que podía ser ese malcriado, hasta que puse un pie fuera del edificio.
Ahí estaba muy tranquilo como si no sucediera nada. Recargado en su auto caro, con su ropa cara y su sonrisa llena de soberbia.
Resoplé con fastidio y caminé doblando a mi derecha, pero él no captó la indirecta.
―Oye, Rainbow. ¿Porqué me evi







