capitulo 22 El Gran Día
Me dirijo a mi habitación y me acuesto, pensando en lo tormentoso que es esta vida. Tras no poder conciliar el sueño, tomo un vaso lleno de whisky. El primer trago no hace mucho efecto, así que agarro otro y lo bajo de un golpe. El sabor áspero y ardiente se desliza por mi garganta, provocando un escalofrío en mi barriga. Aplaudo por ello, sintiendo que he conseguido algo. Bajo la cabeza, sintiendo que el mundo no vale nada, y finalmente me duermo. Era un truco que usaba mucho en la cárcel; cuan