—El que esté limpio, sin nada de un pasado macabro y oscuro, que tire la primera piedra.
Ella los miraba, observando sus gestos, buscando una palabra coherente para decir. Jerder estaba en su límite; no podía creer que ella fuera tan cruda en ciertas formas. No le importaba cómo reaccionarían, solo le importaba el resultado. ¿Acaso ella había cambiado a otra persona? Se hacía la misma pregunta una y otra vez. Lo que más le confundía era su sonrisa. Ella sonreía malévolamente. Jerder miró a los h