—Iré directo al grano. Supuestamente me conoces, sabes quién soy porque estoy aquí, y las razones por las que debería buscarte. Quiero que ya conozcas esa palabra, no vale la pena que yo quiera mencionarla para decirte lo que quiero.
—Una mujer con palabras clave y directa es una que no se encuentra a menudo. ¡Me agradas bastante!
—Y a mí me pareces un hombre muy hablador. Ellos ya no me hacen falta; voy a decirte eso.
—¡Ruda! Eso es bueno. Una mujer ruda que no se doblega, me gusta mucho más.
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