Antonella
Llegamos al restaurante de la universidad para ir a merendar algo. Mi estómago ruge como un león salvaje. Esta mañana no me dio oportunidad de comer en casa. Por culpa de mi marido salí tarde. Damián quiere hacerme suya a cada instante y en cada lugar de la casa. Un día de estos presiento que lo haremos en el jardín.
Anoche mismo solucionamos nuestras diferencias. No podía seguir enojada con él. Sería estúpido de mi parte seguir enfadada por algo que más adelante se puede mejorar.