Antonella
Me levanto de golpe cuando el sonido de la alarma me despierta. Aun toda dormida, lo tomo y lo estampo contra la pared. Eso me lo enseñó Damián. Con todo el pesar del mundo, me pongo de pie, camino al baño y hago mis necesidades; me cepillo y entro en la ducha. Al terminar, salgo y observo a mi infierno, que todavía yace dormido. ¡Cada vez está más flojo! ¡Ya ni quiere trabajar!
Entro al vestidor y elijo un jean azul y una franela. Busco zapatos deportivos y, por último, un bolso pequ