Capítulo 50. Sal de mi casa
Hope miró a la mujer y a los dos hombres de seguridad que estaban detrás de ella.
—Vuelvan a sus puestos —les ordenó Blake.
—Lo siento, señor, no pudimos impedir que entrara. La señora Hope…
—Sé muy bien lo que les indiqué, muchachos, lo han hecho bien. Retírense —intervino Hope, ella les había advertido desde que todo este asunto inició, que no debían tocarla, para que no tuviera ninguna excusa de acusarlos de maltrato a una mujer embarazada.
—¿Qué haces en mi casa? —preguntó Hope con seriedad