Capítulo 28. Perdiendo los estribos
Nicole no podía creer lo que sus ojos estaban leyendo…, sin embargo, esa era la única explicación para que Henry no llegara a la oficina por la mañana, tal como le había prometido. ¡No llegó porque estaba con ellos! ¡Con ella! Era Romina quien se estaba interponiendo entre ella y Henry.
La furia ardió por sus venas como caliente lava, lanzó al piso todo lo que estaba a su alcance, esa era su manera de desquitarse cada vez que se enojaba y hoy, ella estaba más que enojada. Estaba furiosa por las