Capítulo 29. La mujer equivocada
«¡Aún le gustaba Mina!»
El cúmulo de emociones que le embargó al darse cuenta de la realidad, le llenó de gozo y de temores, pues sabía todo lo que había hecho mal con Romina en el pasado.
Era joven y esa era su única excusa para la tremenda estupidez que había cometido. Se había dejado llevar por los comentarios maliciosos de sus compañeros, había dejado que las palabras que escuchaba interfirieran en su relación con Romina, incluso ese día, luego de escuchar que Romina había salido con un chi