Capítulo 27. Acercamientos
Romina abrió los ojos y se sintió desorientada, era la segunda vez que le pasaba, como era la segunda vez que no amanecía en su departamento y en su cama; ella se movió y chocó contra el pequeño cuerpo de Bastian, que tenía una mano sobre su pecho y una pierna sobre su cadera. Mina gimió de dolor, su cuello y cintura estaban resentidos por la falta de movimiento.
—Ya decía yo que esto era una muy mala idea, espero que Henry esté sufriendo de los mismos dolores —murmuró, echando la mirada al lad