Luego de dejar a las chicas a salvo junto a Tobías, Marc se sube a su moto y se adentra en el oscuro bosque. El rugido del motor y los destellos de los faros iluminan el camino hacia el equipo del Ruso. Sabe que entre ellos hay traidores, pero no le teme a nadie. De ser un hombre débil, se ha convertido en una roca implacable. Ha subido peldaño por peldaño con la promesa de vengarse del hombre que le cambió la vida: Anthony Mancer, el padre de Alana, quien se había fugado de la cárcel hace unos