Secuestro a la media noche.
Se despide con un leve roce sobre mis labios y me quedo sola .
Paso las manos por mis brazos intentando disipar el frío crudo de la media noche,es cómo un hospital fantasma ,el pasillo aún continúa desierto,sin un alma siquiera.
Otra vez siento esos pasos desordenados que me hacen crujir el corazón.
De la orilla del pasillo se acerca un chico,es algo alto y corpulento,con una bata de interno de enfermería y un cabello café desordenado que se acumula sobre su frente,trae algo entre las manos.
—¡