Enfermedad silenciosa.
—¿Dime qué debo saber? —suelto, enojada, sintiendo la sangre hervir sin motivo claro.
—El vínculo se romperá con magia sumeria… pero necesitaba saber si tenías la suficiente para esa noche.
La ofensa me golpea de lleno. Engaño. Desconfianza. Todo junto. Lanzo una última mirada a la caja antes de ponerme de pie con brusquedad.
—¡Vamos! —ordeno, seca, sabiendo que mi trabajo aquí ha terminado por hoy.
Extiendo la mano hacia él, pero en cuanto lo hago, algo se tensa dentro de mi pecho. Un tirón pr