SORPRESAS
[JIMENA]
Horas más tarde
Estoy terminando de darle de cenar a Bruno cuando Mario se acerca con una expresión que no logro descifrar del todo. Hay algo distinto en su mirada, como si estuviera tramando algo.
—Hermanita… —dice, sentándose frente a nosotros.
Lo miro con curiosidad.
—¿Qué pasa?
Extiende la mano hacia la cuchara.
—Dámela… yo termino de darle de cenar. Tú ve a cambiarte.
Frunzo el ceño.
—¿Cambiarme? ¿Para qué?
Su sonrisa se amplía, y eso no me tranquiliza en lo más mínimo.