Mundo ficciónIniciar sesiónRaphina mostraba una sonrisa satisfecha.
En ese momento, un camarero entró con una bandeja sobre la que reposaban dos vasos de alcohol. Sin esperar, Raphina tomó uno y luego dejó el otro delante de Chantelle.
—Entonces, señor Gérard, acepto las disculpas de su hija —dijo manteniendo su sonrisa hipócrita—. Chantelle, te perdono. Sé que no volverás a ha







