Mundo ficciónIniciar sesiónEl desierto, vasto e implacable, se extendía como un océano de arena bajo el ardiente sol. En la Ciudad C, Raffil caminaba por los pasillos de la casa de gobierno, un edificio austero, pero imponente que servía como centro de poder en la región. Aunque la boda de Ambar y Mario había sido un éxito, la paz que habían disfrutado durante esos días de celebración se había desvanecido rápidamente. Ahora, la amenaza de Kael, el líder mercenario que había causado estragos en las rutas comerciales y e







