Victoria Daville
Nunca había enojado tanto a Raffil, de una forma u otra debía hacerlo pagar por lo que me hizo. Cada paso que doy ciento que voy contra la corriente. Me sumerjo en un abismo sin fin. No mucho sabían de mi existencia hasta que Raffil se le ocurrió la brillante idea de ponerme en la boca del lobo. Tampoco lo culpo del tanto, luego de que se disculpó me explico el porqué. Tarde como temprano sería atacada. Luego de hablar en la tumba de mis padres me siento más tranquila. Ese hombr