Salieron de ma la mansión a la gran villa Leopoldo. Una villa exuberantemente hermosa. La residencia de los Leopoldo, era muy grande y amplia. Podía albergar hasta 15 familias, un día festivo. Al llegar en ancianos los esperan en el gran salón. No hablaron porque se reportó que la cena estaba lista.
Sindy junto a su padre Erik Hill, y Patricia Leopoldo, ella madre de Raffil. Desde su llegada las miradas flechada estaban puestas en ella. Los sirvientes murmuraban de su belleza y virtud. Mientras