La casa de Victoria y Raffil estaba envuelta en un aire de alegría y emoción, pues los preparativos para la boda de Mario y Ambar estaban en pleno apogeo. Victoria y Ambar no dejaban de hablar sobre los detalles, desde las flores hasta el menú, pasando por el diseño del vestido de novia y la lista de invitados. Ambas estaban entusiasmadas, imaginando cómo sería ese día especial. Victoria, con su carácter meticuloso, se aseguraba de que todo fuera perfecto, mientras Ambar, aunque más relajada, c