La oficina de Raffil Leopaldo estaba iluminada por la luz tenue de la tarde. Era un espacio amplio, decorado con muebles elegantes que reflejaban el éxito y la dedicación de su dueño. En el rincón, una pequeña mesa de cristal sostenía una botella de whisky y dos vasos, un detalle que hablaba de las conversaciones importantes que a menudo se desarrollaban allí. Era un lugar donde se tomaban decisiones cruciales, no solo de negocios, sino también personales.
Ese día, Mario, el amigo íntimo de Raf