El amanecer trajo consigo un aire de incertidumbre, pero también de renovada determinación. Raffil, con Anastashia a salvo, sabía que el tiempo era crucial. La revelación de su hermana sobre una organización más grande detrás de Erik había encendido una chispa de alerta en su mente. No podían permitirse bajar la guardia.
En la sala de reuniones de su mansión, Raffil reunió a sus aliados más cercanos. El ambiente estaba cargado de tensión, pero también de esperanza. Anastashia estaba allí, lista