- ¡Oye desaparece por dónde viniste! – gritó Margareth con chulería interponiéndose a Annette que estaba pálida como un papel sostenida por Néstor - ¿Por qué no vas a hablar con el padre de tu hijo y no sigues molestando?
- Si me acerqué fue para que ella se de cuenta que Tristán es un imbécil, además el único interés que tengo es dinero, este bebé no me interesa, solo quiero que me den algo por él y después se lo pueden quedar si les da la gana, sino lo dejaré en un orfanatorio.
- ¡