Salieron del departamento de Tristán, lo más temprano que les fue posible salir, para evitar a la gente que podría estar en la calle, caminaron tomados de la mano rápidamente y llegaron casi antes que los obreros y funcionarios llegarán a la fábrica, subieron al despacho.
- ¡Creo que nadie nos vio! – exclamó Annette soltando un suspiro de tranquilidad.
- Sí, tuvimos que salir muy temprano, nadie a llegado todavía – respondió Tristán abrazando a Annette.
- Sigo preocupada por Ornella, especialme