- ¿Está noche nos veremos en el tercer piso? – preguntó Annette mientras Tristán parqueaba el Cadillac Azul en frente de la mansión.
- No lo sé – respondió titubeante – la verdad, amor, es que estoy con la cabeza muy enmarañada cómo para vernos, iré a mi departamento para intentar descansar, ¿me perdonas esta vez? – preguntó mirándola suplicante.
- Si… claro que sí – respondió a pesar que su respuesta no le había gustado nada de nada.
- No te molestes, por favor.
- No estoy molesta – negó a pes