Charlotte
Abro mis ojos cuando siento como tocan mi mano, lo primero que veo es que estoy conectada a algunos aparatos conectados a mi cuerpo, intenté ponerme de pie, no obstante, eso hace que mi cuerpo tiemble de dolor. Me quejo en baja voz, luego llevo mis manos a mi abdomen por inercia, de allí provenía el dolor.
Aún estoy en la cárcel, es fácil notar estos servicios tan precarios que tienen.
—Ya despertó, pensé que lo iba a hacer hasta en horas de la mañana —dice una mujer mayor, que se a