Charlotte
Entramos al contenedor, este era uno de mis favoritos, aquí fue donde cometí uno de mis primeros “delitos” , lo invité a sentarse en una de las tantas sillas que habían, retiré las gafas de sol que tenía puestas, él estaba mirando con desconfianza, se veía completamente serio y unas cuantas gotas de sudor aparecieron en su frente.
—¿Qué hacemos acá? —él cuestiona, su voz sale ronca. Pasa un escalofrío por mi cuerpo. Definitivamente, él deberá calmar esa sed que está creciendo dentro