**Punto de Vista de Ella**
El domingo llegó en silencio.
Demasiado silencioso.
El tipo de silencio que se siente falso. Como si la casa misma contuviera el aliento, esperando que algo sucediera.
Me desperté temprano, no porque quisiera, sino porque mi mente se negaba a descansar. Todo lo de anoche se repetía en mi cabeza como un disco rayado —el beso de Julian, Lucian parado en el pasillo, la mirada en sus ojos, la forma en que mi corazón aún no sabía hacia dónde quería inclinarse.
Me refresqué