El chofer paró poco antes de llegar al aeropuerto, pues no querían que me vieran bajar del coche del enemigo, sacando del maletero mi equipaje. Vi a Alexandro a unos metros de mí, iba acercandome a él viendo la sonrisa que tenía en sus labios. Enfrente de él, no le importo, rodearme con su brazo y besarme en los labios.
—- El viaje no va a ser muy largo, pero mi jet tiene un dormitorio, podemos descansar durante el viaje, ¿vamos? — me pregunto.
—- Alexandre yo he venido para trabajar, pero no