Duncan y yo nos fuimos del despacho de mi padre hacia la zona de los ascensores para bajar al garaje, subimos los dos a su coche para ir a donde vivía temporalmente Alexandre con su familia. Al llegar, tocamos la puerta abriéndonos una de sus sirvientas.
—-- Buenos días, por favor Alexandre ¿está en casa? — preguntó Duncan
—- Si que esta pasar los dos, — escuchamos la voz de Mario, mirándonos los dos con el corazón roto.
—- ¿Cómo estás mi amor? haré todo lo posible para que volvamos a estar jun