Cuando Alex y sus hombres se marcharon de la casa, Mario se quiso acercar a mi y cogerme las manos, pero me separe de él, subí corriendo al dormitorio para ir al cuarto de baño y vomitar siguiendome Mario,
—- Cariño conseguir esas fotos aunque sea lo último que haga, pero no pienso dejar de verte y besarte, te amo demasiado Rebeca —- me dijo.
—- ¿Qué gano yo con que me ames? Si Danko se entera, estaré muerta o peor, conseguirá que me ingresen en un psiquiátrico — le dije.
Mario estaba mal, se