Aunque Alexandre conocia muy bien Nueva York, estuvimos todos paseando por sus grandes avenidas, por los Centros Comerciales, también fuimos por Central Park, sentandonos en uno de los bancos que había en el parque. Katia que no se separa de mi esposo, pero vio a un grupo de jóvenes que estaban haciendo de las suyas, animando ella a acercarse, pues según nos dijo conocia a tres de la pandilla dándole su padre permiso para irse, pero advirtiéndole que lo llamara para ir de vuelta a mi casa.
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