—¿Estás diciendo que... Diego ya sentía algo por mí desde antes? ¿Por eso indagaba sobre mí a escondidas?
Ella sonrió con melancolía. —Ingenua, él siempre ha estado enamorado de ti.
Evoqué aquel bello momento en el vehículo, cuando Diego confesó sin rodeos que había alguien que le atraía.
Durante toda la jornada, mi pulso se mantuvo bastante agitado.
En las horas más profundas de la madrugada, me revolvía entre las sábanas sin conseguir conciliar el sueño.
De pronto, mi celular se encendió.
Dieg