Mundo ficciónIniciar sesiónAnabelle Miller está casada con el excéntrico y Millonario hombre de Negocios Jean Miller, pero hace un tiempo siente que su matrimonio ha decaído y siente a su esposo muy frío con ella, es consiente de los errores que cometió en el pasado pero su amor hacia el es puro....¿Será capaz de sacar adelante su Matrimonio?...o...¿Debe dar otro rumbo a su vida?
Leer másLa gran ciudad se encontraba tranquila en medio de su propio caos, había una tenue lluvia de julio. Las gotas de lluvia golpeaban con suavidad los cristales de las ventanas, cubriendo la ciudad y sumiéndola en un ambiente melancólico. Estaba en mi cafetería favorita, un lugar pintoresco que parecía desprender historias de cada rincón, como si el lugar mismo estuviera impregnado de memorias de tiempos pasados. Las paredes, decoradas con fotografías antiguas y recuerdos olvidados, hablaban de un tiempo que ya no existía, pero que de alguna manera seguía allí, suspendido en el aire.
Me dirigí al mostrador para pedir mi café, y sin pensarlo, pedí un delicioso pan relleno de chocolate, uno de mis favoritos. Había salido de la universidad y, como tantas veces, me dirigía a esa cafetería para pasar un rato tranquila, hacer algo de tarea y disfrutar de mi bebida caliente. Pero aquella tarde, el destino tenía algo más preparado para mí.
Al momento de pagar, me percaté de que mi cartera había desaparecido de mi bolso, como si alguien más la hubiera tomado. Un escalofrío recorrió mi cuerpo y me invadió una sensación de pánico. Aunque no llevaba mucho dinero, el hecho de no tenerla me complicaba el resto del día. Tendría que cancelar mi bebida, y esa sola idea me llenaba de frustración.
Mientras intentaba encontrar una solución, una voz profunda y firme me interrumpió.
—Hola, ¿quieres que te ayude a pagar? — La voz era agradable, con un tono sexy que me desconcertó por un instante.
—¡Oh no, ¡cómo crees! Tendré que cancelarlo— respondí, apenada.
—No te preocupes, va por mi cuenta— dijo él con una sonrisa que no pude ver, pero que me hizo sentir algo cálido por dentro. —Dale su pedido y agrega un café más, por favor—
Me sentí completamente avergonzada, pero su gesto de generosidad me dejó sin palabras. Decidí sentarme con él en una mesa cercana, junto a la ventana que daba a la calle. La luz de la tarde se filtraba suavemente a través del cristal, creando un ambiente cálido y acogedor.
—¿Cómo te puedo agradecer por este hermoso gesto? —Le pregunté, pero él solo me sonrió con un brillo en los ojos.
—Si gustas, podrías acompañarme esta tarde aquí. Te agradecería mucho. Normalmente no tomo café con nadie, pero tú y tu belleza me han cautivado. Quiero conocerte mucho más—
El halago me tomó por sorpresa, y a pesar de mi timidez, me sentí atraída por su sinceridad. Parecía ser un hombre encantador, y el hecho de que fuera solo un par de años mayor que yo no era un problema. Asentí con la cabeza, aceptando su invitación.
Me senté frente a él, observando con más detenimiento cada detalle que antes había pasado desapercibido. Era un hombre sumamente atractivo, con un porte de caballero que lo hacía resaltar entre la multitud. Su cabello castaño claro, casi rubio, denotaba que no era de aquí, y esa particularidad me intrigaba aún más. Era evidente que su origen era extranjero, algo que lo hacía aún más misterioso.
Su cuerpo, fuerte y bien definido, no dejaba lugar a dudas: era el tipo de hombre que llamaba la atención de cualquier mujer que lo viera. Pero más allá de su físico, lo que me cautivó fue su presencia, su confianza y la manera en que hablaba.
Platicamos durante horas, y aunque no nos conocíamos en absoluto, la conversación fluía de manera tan natural que parecía como si hubiéramos sido viejos amigos por años. Cada risa compartida, cada mirada que se cruzaba, me hacía sentir que, en ese preciso momento, no había nadie más en el mundo.
Al final de la tarde, con una sonrisa sutil, me invitó a acompañarlo a su casa. En otro momento, con otra persona, habría dudado, quizás incluso rechazado la invitación. Pero no sé qué fue lo que me impulsó a aceptar esta vez. Había algo en él que me atraía profundamente, algo que me decía que quizás no volvería a encontrarme con alguien como él.
—Claro, vamos —respondí, sintiendo una chispa de emoción recorrer mi cuerpo—. Nos tomamos algo allí y seguimos platicando.
Mis palabras fueron suaves, pero mi corazón latía con fuerza, anticipando lo que podría ser el comienzo de algo inesperado y mágico.
Su auto estaba cerca de ahí, un carro de lujo color negro, era elegante y bastante costoso.
Él vivía en una zona bastante exclusiva y su casa era un bello lugar con muchos detalles elegantes en la entrada, pero mi sorpresa fue mayor cuando al entrar los lujos no paraban. Su casa estaba repleta de detalles de arte y modernidad.
Nos acercamos a la sala donde su chimenea nos iba a acompañar en este momento, en un encuentro de personas que apenas se están conociendo, de ese calor de la madera quemándose.
El me dejo por unos momentos y cuando regreso una botella de un vino rosado lo acompañaba en una mano y por la otra unas copas.
Me pregunto sin demora y directo —¿tú tienes novio.? — Su pregunta fue completamente directa, no había vergüenza ni titubeos. Él era un hombre directo.
—No, no tengo novio y no salgo con nadie— respondí segura, que no notara mi tartamudeo al tratar de no ponerme nerviosa.
Seguimos platicando un poco más de nosotros, de nuestros deseos y anhelos, pero poco a poco nuestras platicas se comenzaron a convertir en conversaciones un poco subidas de tono lo que provoco un poco de calor en mi cuerpo.
El calor de la chimenea y el calor que me provocaba los comentarios de él comenzaron a hacerme efecto, Me quite con calma el abrigo que cubría mi cuerpo, los zapatos, pero aún tenía más calor entonces el con tono firme dijo —si necesitas quitarte más prendas hazlo. —
Mi ropa entonces comenzó a estorbarme, una a una mis prendas se fueron de mi cuerpo, tan despacio que mi cuerpo temblaba, no pensaba nada era el deseo que me hacia hacer esto, con una persona que apenas conocia, mientras tanto el me observaba con detalle, el calor de la chimenea nos calentaba.
El calor estaba ahí, el deseo estaba siendo evidente y solo necesitábamos una chisma para iniciar todo.
— Ahhh Dios — se escuchaban los fuertes gemidos de la rubia por toda la oficina....Jean la tenía de espaldas sobre su escritorio teniendo una fuerte y excitante sesión de sexo después de un arduo día de trabajo....ya las oficinas estaban casi vacías, además al espacio de Jean Miller nadie entra sin ser invitado primero....Eso todos lo saben....— Muévete mas Maldita sea — le soltó una nalgada a Amanda, su secretaria....Ella gritó ante la rudeza del hombre, pero no podía negar que le encanta....obedeció su orden y comenzó a mover su trasero con más agilidad...El solo podía ver cómo esos redondos glúteos rebotaban sobre su miembro....— Eso es Amanda....quiero que te vengas para tu amo — tomó sus caderas con fuerza y entro más r&aacu
Lucy y Sofía solo la miraban dar vueltas alrededor de la sala, no entendían específicamente lo que había pasado...ella salió unas horas y regreso en ese estado...Sofía empezaba a preocuparse, al siguiente día en la noche seria el evento de lanzamiento de Acertijo y la necesita concentrada y relajada....pensó en darle una copa de vino, pero viendo su nivel de nervios talvez ameritaba para algo más fuerte...Se levanto para ir rumbo a la cocina del departamento de Lucy, saco una botella de whisky y sirvió un vaso para después dirigirse a la castaña....— Toma Anabelle — ofreció el vaso a la mujer...Ella la miró de reojo y después de tomar el vaso lo bebió de una sola vez ante la mirada sorprendida de sus amigas...— Demonios Belle... tómalo con calma — dijo la peliroja....
Anabelle llegó casi una hora antes al lugar, apesar de que la exhibición ya estaba lista y solo faltaban unas horas para que todo el mundo conociera que detrás de Acertijo está ella, no podía evitar querer pintar estando ahí...Al final es su lugar de inspiración...Además los nervios la carcomian, Cris la había citado en ese lugar para hablar de un asunto importante, sentía su corazón casi salir de su boca y sentía como su cuerpo temblaba y se movía como una hoja...Cada vez está más segura de lo que siente por el hombre....aunque en su condición es totalmente prohibido por seguir casada con Jean....y le duele, le duele tan profundamente que casi desgarra su alma...Al fin se enamora de un hombre bueno y la vida misma la separa de su lado.... aunque en realidad no sabe mucho de los sentimientos de Cris....son grandes
El ambiente en la pequeña sala de la hermosa casa de Cris Miller se sentía algo diferente, Venus jugaba con los bordes de su falda en color azul mientras observaba detenidamente todos los movimientos de Anabelle...En su vida creyó que estaría de esa forma frente a la mujer que siempre culpo del fin del matrimonio de sus padres, siempre sintió un profundo rencor por ella desde el día que la conoció y bloqueo todo intento de la castaña por acercarse y crear un vínculo de amistad....Pero la situación había cambiado entre ambas y secretamente tenía la idea de que ambas compartían un destino parecido...Las dos buscaban el cariño de Jean, no de la misma manera, pero talvez la soledad de su ausencia las conectaba...Desde que salió de la casa de su padre en compañía de su tío y de su única amiga Sandr
Había pasado apenas una hora desde que Cris llegó con Venus y Sandra a su casa.... obviamente el lugar es mucho más pequeño que la gran mansión de su padre, pero aún así la chica se sentía tranquila y el lugar le brindaba una calidez única que la hacía sentirse feliz....Su tío le mostró su habitación, hace mucho tiempo que no visitaba el lugar y a como le dijo el hombre tenía muchas cosas rosas, peluches y un aire infantil...sonrió con melancolía al recordar cómo era su vida hace unos años atrás...— Te lo dije....debes redecorar, me imagino que pasarás una temporada en la casa de tu tío favorito así que debes hacer unas compras — dijo Cris...Venus sonrió....— Claro que lo haré, mis gustos han cambiado levemente...será con calma &mdash
— No estoy de acuerdo — Jean miraba de forma severa a su hermano menor...Estaba serio y molesto, jamás imagino que al regresar a su casa tendría la visita de Cris con la noticia de que Venus se va de la mansión....El Miller menor lo miraba con irritación....— ¿Me quieres explicar por qué te niegas? — pregunto Cris....— Seguro metiste ideas raras en la mente de mi hija, para nadie es un secreto que tienes un apego emocional con la madre....¿No será que te coges a Sofía? — el tono de Jean era burlón....— No digas estupideces Jean.....siempre he visto a Sofía como una hermana, además no sabía que a estás alturas tenías celos por ella —— Claro que no....pero es mi ex y madre de mi hija, se vería de mal gusto...además pensé que estabas





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