Mundo ficciónIniciar sesiónPuse los ojos en blanco tras los párpados y gruñí, sintiendo las cadenas rodeándome entera, mientras mis parejas gritan órdenes con tendencias homicidas hacia mis ayudantes en mi cabeza, grité e intenté librarme de mis ataduras, en vano.
¡Debes matarlo a todos!
¡Córtales la cabeza!
¡Despedaza a sus hijos!
¡Destruye… su… hogar!







