Con ayuda de Salvatore, Abel logró subir al auto a su madre y llevarla hasta el hospital. Rápidamente fue ingresada a emergencia. Luego de algunos minutos el médico le informó que Serena se encontraba bajo observación, pero que estaba fuera de peligro. Abel exhaló un suspiro de alivio. Saber que su madre estaba bien, lo hacía recuperar la tranquilidad, aunque todavía, habían ciertos asuntos que debía conversar y aclarar con su madre.
Estaba desconcertado con todo aquello. No era fácil para él