Maximiliano enseguida me dio un beso en mi boca y se marchó de inmediato al cuarto donde se encontraba Sabrina, al llegar allí se percata de que ella estaba con muchos aparatos que la ayudaban a poder respirar, enseguida me observa y derrama unas cuantas lágrimas y me dice:
—Maximiliano por favor quiero que me perdones por todo el daño que he cometido
Enseguida Maximiliano la sujeta de la mano y le dice:
—No hables por favor debes descansar, no puedes hacer mucha fuerza
—Tranquilo Maximiliano,