Después de reñir por un rato, Blake había logrado de que ella comiera algo. Y no era por simple capricho que ella se negara a hacerlo, a la joven aún le costaba mantener el alimento en el estómago. Pero a pesar de las negativas y la actitud recelosa de Maddie, Blake se armó de paciencia.
_ El médico ha dicho que debes comer…_ le dijo él mientras ella miraba el plato que contenía un caldo con verduras, como si fuese veneno _. Lo has escuchado, sé que así es. Vamos Maddie, no seas caprichosa y