Capítulo 26 Ella lo tenía cautivado.
A medida que avanzaba por las calles vacías, Blake sintió cómo la rabia y la frustración hervían bajo su piel. ¿Por qué no podía sacarla de su mente? ¿Por qué, a pesar de todo el poder que había acumulado, ella seguía siendo la única cosa que no podía poseer completamente? Maddie no era como Rose. No se doblegaba, no se rendía, y eso lo enfurecía tanto como lo fascinaba. Pero esta noche, no importaba. Tenía que regresar a su lado como fuera, aunque lo odiara, lo insultara y hasta lo repudiara.