Maddie, aun adormilada por el sedante, abrió sus ojos lentamente, parpadeó varias veces tratando de agudizar su visión para observar a su alrededor.
— Blake...—musitó, soltando un profundo suspiro— Blake...
Edith quien había permanecido sentada a su lado agarrando la mano de ella, despertó intempestivamente al escucharla.
— Hija... ¡hijita despertaste! —le dijo con tranquilidad, esbozando una leve sonrisa— ¿Cómo te sientes?
Maddie se llevó la mano a la cabeza, quejándose por el dolor en