Maddie se despertó sobresaltada a mitad de la noche. Estaba sudorosa y agitada. Su palpitante pecho, le estaba avisando que había tenido una pesadilla. O quizás solo era que su mente, estaba recién procesando toda la información que Blake le había confesado.
El atronador silencio era roto solo por el tic tac del reloj y las olas que chocaban suavemente contra el barco. Giró su cabeza y encontró a Blake, quien dormía profundamente. Levantó su mano y le quitó el mechón de su oscuro cabello que l