Habían pasado un par de días desde aquel episodio en los jardines del castillo. El propósito de Priscilla de separar a Blake de Maddie había fracasado estrepitosamente. La inesperada confesión de amor del hombre aquella noche, había logrado derribar cualquier barrera que los alejaba.
Aquella mañana mientras desayunaban en el gran comedor junto al conde, el mayordomo anunció la visita del doctor Stevenson.
—Hazlo pasar —ordenó el conde, de manera apresurada— Hemos estado esperando su visita