El viaje a Southampton duraría aproximadamente una semana. Blake, como el hombre pragmático y analítico que era, no había dejado nada al azar. Antes de irse, había dado la orden a Henry que siguiera adelante con todo lo que tenía planeado, antes de que Maddie huyera.
En primer lugar, quería asegurarse de que el ataque mediático al periódico de los Hamilton siguiera, necesitaba desacreditarlos con la mayor rapidez posible ante los ojos de la sociedad. Ni por un segundo olvidaba a David, no se