La mente de Blake estaba inundada de imágenes: Maddie riendo con alguien más, llamando la atención con su belleza, viviendo una vida que parecía no incluirlo. Los celos se mezclaban con el miedo y la ira. ¿Qué pasaría si alguien la veía como él lo había hecho esa primera noche? ¿Y si alguien más quería llevársela?
Pero, detrás de todo ese caos emocional, una verdad más profunda lo atormentaba: no podía soportar estar lejos de ella. Y si ella había huido para buscar respuestas, para alejarse de